La Cámara de Representantes está iniciando una crucial semana en su investigación de juicio político al presidente Donald Trump, en la que los demócratas que llegaron a tener esperanzas de persuadir a los republicanos ahora enfrentan la posibilidad de una mayor división partidista en torno a la cuestión de remover o no al mandatario de su cargo.

Los legisladores examinaban por primera vez el lunes por la noche el informe de juicio político de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes durante una sesión a puerta cerrada. Se anticipa que los hallazgos respalden los alegatos de los demócratas de que Trump se involucró en lo que el presidente del panel Adam Schiff dice son “delitos y faltas graves”, meritorios de juicio político, al presionar a Ucrania a investigar al expresidente Joe Biden y otros demócratas mientras retenía asistencia militar para su aliado europeo.

Para los republicanos que se apresuraron a rechazar el informe antes de que se difunda públicamente, el procedimiento es simplemente una “farsa”, y Trump insiste en que no hizo nada malo, mientras que sus aliados republicanos lo respaldan. Trump volvió a tuitear sus quejas sobre la investigación y posteriormente añadió una pregunta sugerente, aunque impráctica: “¿Podemos recurrir a la Corte Suprema para frenarlo?”

Con la primera audiencia de la Comisión de Asuntos Jurídicos programada para el miércoles, los procedimientos de juicio político representan una prueba histórica en un caso que está dividiendo al Congreso y al país.

Antes de partir rumbo a una cumbre de la OTAN en Londres, Trump criticó a la cámara baja por continuar el lunes con el procedimiento mientras él se dirigía al extranjero, una violación al decoro político que tradicionalmente deja de lado las diferencias partidistas.