Mamta Popat/Arizona Daily Star vía AP
Mamta Popat/Arizona Daily Star vía AP

ESTADOS UNIDOS.- Parientes de dos adolescentes mexicanos muertos a tiros hace varios años por agentes fronterizos estadounidenses aseguran sentirse más esperanzados de lograr justicia tras asistir el martes a una audiencia celebrada por la Corte Suprema de Estados Unidos.

Los parientes no entienden una palabra de inglés, pero su experiencia sensorial en la solemne sede del máximo tribunal no les impide continuar su batalla legal con optimismo, según relataron el miércoles a The Associated Press.

“Ayer todo lo que escuchaba (era) en inglés y no lo entiendo, pero sentía que algo estaba bien, que algo iba a pasar bueno”, dijo Guadalupe Güereca, madre de Sergio Hernández, quien perdió la vida en México por el disparo desde Estados Unidos del agente de la Patrulla Fronteriza Jesús Mesa Jr. en 2010.

“Ayer me gustó las señoras que hablaron”, dijo Güereca al referirse a las tres magistradas del tribunal supremo. “Cuando las miré, pensé que nos iban a ayudar porque ellas son mujeres y son mamás”.

Jesús Hernández, el padre de Sergio, aseguró que mientras veía personalmente la audiencia “sentí una paz, que nunca se fuera a dudar de la realidad y la justicia”.

La familia demandó al agente por la violación de los derechos civiles de su hijo de 15 años de edad, pero el gobierno estadounidense no acusó a Mesa ni permitió su extradición a México.

Ahora Güereca, ama de casa de 62 años residente en Ciudad Juárez, espera que alguno de los cinco magistrados conservadores se convierta en el voto decisivo para que el máximo tribunal de nueve miembros decida en junio de 2020 a favor de permitir demandas a empleados federales por violar derechos constitucionales.