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CIUDAD DE MÉXICO.- Desde el año 2000 y hasta su muerte, José José contó con una persona de su entera confianza: Laura Núñez, quien decidió dejar a un lado el periodismo de espectáculos
para convertirse en el brazo derecho del Príncipe de la Canción.

Esa posición le permitió llevar las riendas de su agenda laboral, y también conocer y hasta formar parte de su vida personal. A un año de la muerte del cantante, destapa en entrevista cómo fue la relación con Sarita Sosa, fruto del matrimonio de José José con Sara Salazar, a quien ella le dio biberón, enseñó a caminar y compartió los mejores consejos.

Tras conocerla al dedillo, no le sorprendió la forma en que actuó al esconder a sus hermanos, José Joel y Marysol, los restos del artista, ya que, revela, en la familia Salazar hay antecedentes de esquizofrenia. De esto y de su demanda laboral en proceso nos platicó en entrevista.

¿Nunca te peleaste con él?

No, porque hubo un pacto: él me pidió que le dijera siempre la verdad hasta de su vida privada. Incluso me platicaba cosas de su hija y yo le decía: “Tu hija es muy mitómana”, y me contestaba: “Es verdad”.

¿Te refieres a Sarita?

Claro, porque fue la época que a mí me tocó trabajar con él, y ella fue muy chantajista, muy mitómana desde pequeña. Ella nunca estudió y tenía todo el tiempo para fabricar historias, pero era por ocio. Según ella hizo high school (preparatoria) en casa, y no; luego nosotros llenábamos los libros. Yo le decía a José: “Métela a la escuela, por eso idea muchas cosas en su cabeza”.

"Además, tiene antecedentes esquizofrénicos por parte de la familia materna, y por eso José cedía a muchas cosas de ella. Él siempre se sintió triste por esa situación; él mismo me decía que se le fue de las manos, no tenía el carácter. Yo fui testigo de que sus hermanas trataron de educarla, pero nunca se pudo. Yo le di biberón, la enseñé a caminar, le di mis mejores consejos y traté de orientarla, pero por su papá más que nada, para que no sufriera, pero no lo logré".