Todo lo que te venga a la mano hacer, hazlo según tus fuerzas. En el sepulcro, que es adonde vas, no hay obras ni proyectos, ni conocimiento ni sabiduría. Eclesiastés 9:10

Cuando das el 100 por ciento de esfuerzo, y lo haces lo mejor que puedes porque estás honrando a Dios, tendrás Su bendición.

Eso significa que será más fácil, irás mejor, y lograrás más. Por eso, no importa lo que hagamos, siempre debemos dar lo mejor de nosotros, incluso en las pequeñas cosas. Por ejemplo, cuando estés ayudando en la casa, o algo especial para tu familia, no camines todo amargado y frustrado, hazlo con entusiasmo, como si estuvieras en una misión de Dios; Con cada paso que das, sabes que gracias a Dios tus piernas funcionan, agradécele que está sano y fuerte.

En la oficina, no hagas lo suficiente para sobrevivir, no estás trabajando para la gente, estás trabajando para Dios. Hazlo con todo tu corazón, cuando te ofrezcas como voluntario en la iglesia, no te despiertes y pienses: ¿Por qué fui voluntario? ¡Quiero dormir, NO, sírvele con todo tu corazón porque eso es lo que honra a Dios, cuando honras a Dios, Él te honrará a ti. ¡Él te dará su vida, paz, salud y bendición ahora y para siempre!