La pregunta es en apariencia muy sencilla pero desde el viernes pasado, la respuesta de quienes negociaron un acuerdo para que al menos en los próximos 45 días no se impongan aranceles a los productos que ingresan a Estados Unidos provenientes de México, resulta confusa, ambigua y hasta contradictoria.

Es cierto, el objetivo del Presidente López Obrador de lograr que el Presidente Donald Trump no impusiera las medidas arancelarias se cumplió en primera instancia. De igual manera, el Presidente Trump logró en primera instancia que el Presidente López Obrador se comprometiera a tomar acciones nunca antes vistas en materia migratoria, logrando un triunfo político que será parte de su plataforma electoral para buscar su reelección.

Hasta este punto, todo entendible.

El problema está en que no sabemos qué se acordó realmente. El detalle de que se condicionó a 45 días no se supo desde el inicio y han sido los días posteriores al viernes pasado en dónde a cuenta gotas nos hemos dado cuenta que lo negociado en Washington va mucho más allá de no imponer aranceles y reforzar la frontera sur de México.

Por eso insisto, la pregunta para los dos Gobiernos es la misma, ¿qué acordaron realmente? México dice que nada, Trump dice que si hay más compromisos firmados y acordados.

¿Qué porcentaje de baja en la migración proveniente de Centroamérica será satisfactoria para Trump en 45 días?

¿Qué nuevas condiciones vendrán después?

Las dudas siguen y esta crisis está aún lejos de ser superada.