Hermanos, siempre debemos dar gracias a Dios por ustedes. Así debe de ser, ya que la fe de ustedes va creciendo, y todos y cada uno de ustedes abunda en amor para con los demás. 2 Tesalonicenses 1:3

El deseo de Dios es verte crecer en cada área de tu vida, especialmente en tu amor por los demás. Eso es porque el amor es lo mejor, y es lo único que importa en la eternidad. Al final del día, al final de nuestras vidas aquí en la tierra, ¡el amor es lo que durará para siempre!

Fíjate que este versículo nos dice que el amor y la fe están conectados, y dice en otro verso que la fe obra por el amor. El amor no se trata de sentimientos y emociones; se trata de la elección de tratar a las personas como Dios nos dice que lo hagamos en Su Palabra. Somos más como Dios, cuando caminamos en amor, cuando somos pacientes y amables; cuando estamos extendiendo la gracia y la misericordia y perdonando a otros como Cristo nos ha perdonado. Cuanto más lo conozcamos, y cuanto más conozcamos su Palabra, más caminaremos en amor.