Les comparto que esta semana, tuve la oportunidad de platicar con muchos victorenses de aquí, de toda la vida, como nosotros, y en particular me llamó la atención la opinión que me compartió una persona mayor, un señor de aproximadamente 80 años quien, con mucha humildad y sencillez, tuvo a bien darme algunos consejos.

Muy certero en todo lo que me transmitió, pero lo que más me conmovió, fue cuando me dijo: “Hay que ver hacia el mañana.”

Efectivamente, hoy con tantos problemas en la ciudad, la economía contraída, la pandemia, los malos gobiernos, parece una Victoria nublada, en donde todos estamos tan preocupados por el hoy, que no podemos ver hacia el mañana…

Pero hoy, el cariño por Victoria, nos hace un llamado a recuperar la tranquilidad y la unidad familiar necesarias para encontrar la claridad, y proyectar todos juntos nuestra ciudad hacia adelante.

Es decir, tenemos que ver ya hacia un mañana, donde lata más fuerte el corazón de los victorenses