Foto: Posta
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Creo que todos coincidimos en que empezamos la cuarentena siendo uno y la terminamos siendo otra versión de nosotros mismos. En lo que no sé si coincidan conmigo es con la idea de que “es el año que necesitábamos”. Me gustaría compartirles por qué para mí lo fue.

Como consecuencia de la pandemia tuve que regresar a casa con mis papás y mis hermanos después de 10 años de no vivir con ellos. Es decir, después de una década la vida me regaló la oportunidad de volver a ser hija y hermana. Sentí que viví de nuevo mi infancia; comiendo comida hecha por mi mamá, jugando con mis hermanos, platicando con mi papá y claro, discutiendo en ocasiones. Siendo una familia.

Otra circunstancia mágica fue que de la nada mi día tenía más horas. Pude comenzar a hacer todas esas cosas que no hacía por todo el tiempo que perdía en trasladarme a la oficina y a la escuela: hornear postres, tener plantas en mi casa, hacer yoga, meditar, empezar proyectos nuevos, organizar eventos. ¡Bendito encierro! Tuve mucha realización personal.

Y por cursi que suene a mí esta situación me acercó al que hoy es el amor de mi vida. Lo conocí de la manera más auténtica teniendo como la base el pilar más fuerte de una relación que es la comunicación. Por qué esta cuarentena no nos daba oportunidad de hacer otra cosa más que hablar; por Zoom, por WhatsApp, por Netflix Party, etc. Nos conocimos sin filtros, sin contacto físico, nos conocimos mostrándonos vulnerables y ha sido lo mejor de mi vida.

No pretendo decir que todo en esta pandemia ha sido positivo. Sin duda las perdidas humanas son una tragedia. Realmente me duele que la humanidad se esté viendo afectada por este virus. Pero finalmente esto pasará y comparándolo con situaciones históricas, como guerras que han vivido otras generaciones, francamente esta pandemia pasa a ser algo que a la gran mayoría solo nos sacó de nuestra rutina y zona de confort.

Ya sea para bien o para mal la pandemia es nuestro presente. Es un botón de reseteo que obligatoriamente nos hicieron presionar. La pregunta es ¿Regresaremos siendo los mismos después de este confinamiento o aprovecharemos la oportunidad para convertirnos en la persona que siempre quisimos ser? Mi respuesta es que quiero regresar siendo una mejor persona, que aprovecharé esta cuarentena para mejorar mis hábitos, trabajar más en mí, reforzar mis relaciones con mis seres queridos y emprender. Este 2020 ha sido una pausa para reconstruirme. Justo lo que necesitaba.