Desde que inició el confinamiento debido al COVID-19 hemos visto diferentes notas en medios nacionales e internacionales hablando sobre el impacto positivo que se ha visto en el planeta al haber menor número de empresas operando, autos circulando y humanos contaminando. Pero vaya noticia que recibimos el 15 de mayo cuando la Secretaría de Energía (SENER) emitió un acuerdo con carácter de urgente con el que se le cierra la puerta a las energías limpias, principalmente a la solar y a la eólica.

Pareciera que la principal intención del gobierno federal es regresarle el poder a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y convertirla en la institución rectora en materia de generación de energía eléctrica, tal como lo era años atrás. Esto mismo lo pudiéramos extrapolar al caso de PEMEX, donde el gobierno continúa interesado y realizando una de las inversiones más importantes en el proyecto de Dos Bocas, proyecto en el que seguiríamos teniendo como base los combustibles fósiles.

Esto causa extrañeza para muchos sectores, no solo para los que se dedican al sector energético, sino para aquellos involucrados en las finanzas y medio ambiente. Por un lado tenemos que con este acuerdo que se emitió el viernes pasado que, por cierto, se definió sin ser consultado, se le está dando para atrás a la idea de generar y consumir energías limpias y baratas, optando por las que son sucias y caras. Esto resulta aberrante cuando hemos visto que el mundo entero se mueve en dirección contraria al uso de combustibles fósiles para generar energía.

Ahora bien, con base en lo que se estableció en la Reforma Energética, se celebraron una serie de acuerdos y contratos, por lo que algunas empresas ya estaban implementado sus proyectos. Al emitir la SENER este cambio de señal, se han reportado importantes pérdidas económicas de países de la Unión Europea y Canadá, quienes ya han externado su inconformidad ante la decisión tomada recientemente por el gobierno mexicano. Esto impacta negativamente la forma en qué ven a México desde afuera, teniendo fuertes repercusiones en temas de inversión extranjera.

Es importante recordar que nuestro país tiene un retraso en materia ambiental. A pesar de ello, las decisiones de nuestro actual gobierno nos dejan ver claramente el desinterés en este tema. En esta ocasión, la Secretaría de Energía opta por dejar de lado la generación de energías renovables, apostándole ampliamente a los combustibles fósiles. Pareciera que a nuestras autoridades se les olvidó lo que se establece en nuestra Constitución, en las leyes, especialmente en la de Cambio Climático, y el Acuerdo de París, por mencionar solo algunos de los compromisos hechos por el Estado Mexicano, ya sin mencionar los contratos que se realizaron con algunas empresas para la producción de energía limpia.

Las fuentes fijas son una de las principales fuentes de contaminación en las grandes ciudades, siendo éste el caso de las industrias relacionadas con el petróleo y la generación de energía eléctrica. Específicamente hablando del caso de la CFE, ésta es una de las principales fuentes de emisión de óxidos de azufre, ocasionando el reporte de elevados índices de este contaminante, los cuales han alcanzado niveles de contingencia en algunas ciudades. Es de destacar que este contaminante puede viajar cientos de kilómetros y transformarse en ácido sulfúrico, por lo que podría precipitarse en forma de lluvia ácida o bajo otras condiciones químicas, pudiera oxidarse y formar partículas, principalmente de las que se identifican como menores a 2.5 micras. Los óxidos de azufre ocasionan problemas a la salud de la comunidad expuesta que van desde la irritación del tracto respiratorio hasta enfermedades crónicas, tales como bronquitis y enfisema pulmonar.

Entonces, ¿qué es lo que pasa con nuestro gobierno? ¿Por qué opta por privilegiar a las energías contaminantes que tanto afectan a la salud de la población? ¿Por qué es mejor decidir que las empresas y los ciudadanos paguemos más por la energía que requerimos para realizar nuestras actividades, cuando siempre será menos costosa la energía limpia?

Mientras que la mayoría de nosotros buscamos ahorrar energía en nuestros hogares utilizando focos ahorradores, apagando la luz cuando no la necesitamos, colocando celdas solares y desconectando los aparatos eléctricos sin usar, nuestro gobierno nos indica que sus intereses no están alineados con el mejoramiento del medio ambiente. Ojalá podamos exigir más a nuestras autoridades para que tomen decisiones que nos ayuden a proteger nuestro entorno, economía y, principalmente, nuestra salud.