“……….., el SEÑOR te pondrá como cabeza y no como cola. Estarás encima, nunca debajo.” Deuteronomio 28:13

La gente constantemente nos pone etiquetas, diciéndonos en qué podemos y qué no podemos convertirnos, qué hacemos o qué no tenemos. La gente te etiquetará como "no lo suficientemente bueno, demasiado lento, adicto, promedio". Muchas veces, estas etiquetas no están de acuerdo con lo que Dios dice acerca de nosotros; pero si no sabemos nada mejor, los usaremos como si fueran la verdad. Si los mantenemos durante el tiempo suficiente, se volverán tan arraigados en nuestro pensamiento que nos convertiremos en lo que la gente ha dicho en lugar de lo que Dios ha dicho: "eres fuerte, talentoso, valioso, más que un vencedor".

¿Hay etiquetas que te detienen hoy?

El único poder que tiene una etiqueta sobre ti es el poder que le das. Si lo eliminas, dejas de pensar en ello, dejas de actuar como si fuera verdad, esa etiqueta no tendrá ningún efecto en ti. Si vas a subir al siguiente nivel, debes poner etiquetas de Dios. Para vivir mejor, necesitas pensar mejor.