Se esclarece cada vez más la situación política en Tamaulipas. Hace un par de días se hizo pública la alianza entre el PAN, PRI y PRD en algunos de los distritos federales; 158 de los 300 para ser exactos. Este acuerdo se formalizó en entidades como: Oaxaca, CDMX, San Luis Potosí, Zacatecas, Nayarit, Sonora, Veracruz, Michoacán, Hidalgo, Sinaloa, Guerrero y Baja California.

Es importante señalar que se les presenta a las y los tamaulipecos una verdadera oportunidad para marcar el nuevo rumbo del estado, ya que, en Tamaulipas, dicha coalición fue la excepción. En esta ocasión en particular, se vislumbra una contienda que no pinta que habrá coaliciones, o al menos muy pocas. Los partidos que son o que han gobernado, tendrán que mostrar algo diferente, ya que es natural el desgaste que han tenido (algunos más que otros).

Por otro lado, existen nuevas propuestas que pelearán incansablemente para poder mostrar los rostros frescos de la política. O al menos buscarán crear un balance de la situación polarizada que se vive en el estado.

Algunas variables que los partidos políticos deberán de tomar en cuenta son: mucha oferta de partidos políticos, crisis de salud, crisis económica, situación de polarización, hartazgo político, inseguridad, entre otras tantas más.

En resumidas cuentas, ya nos percatamos que la política en el estado se cuece aparte de lo que vemos a nivel nacional. Pocas veces se tendrá una situación como la que veremos en las próximas elecciones, en el que los partidos tendrán que demostrar con trabajo de verdad, si quieren que el electorado vuelva o quiera creer en ellos.

Las fichas se están acomodando a favor de las y los ciudadanos. ¡Esperemos y lo aprovechen!