Es un hecho que la pandemia por COVID-19 ha marcado un antes y un después en la historia de la humanidad y con esto, el surgimiento de nuevas problemáticas como la pérdida de empleo o el deterioro de la salud mental de las personas a causa del confinamiento, y un impacto negativo en otras. Un padecimiento que ha significado un reto histórico es la detección y tratamiento de la pandemia del VIH, que sin duda no tendría tantos avances si no fuera por la participación activa de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) como Inspira Cambio A. C.

Es por esta razón que Ashoka lanza la convocatoria ´De la mano contra el VIH´, un programa patrocinado por aliados del sector privado, que busca a organizaciones civiles con experiencia en detección y tratamiento del VIH para impulsar y maximizar sus acciones de prevención y detección temprana con la entrega de pruebas rápidas de cuarta generación.

Debido al retiro de los financiamientos gubernamentales, las OSC han sorteado grandes obstáculos para implementar las acciones necesarias que les permitan alcanzar a sus poblaciones clave (comunidad LGBTTT+, trabajadoras y trabajadores sexuales, jóvenes y mujeres en situaciones de vulnerabilidad) y esto, sin duda, se agravó con la llegada del Covid-19, un virus que ha complicado la entrada de recursos económicos en apoyo a estas organizaciones y ha provocado la fuga de colaboradores y voluntariado que faciliten su operación.

“Es a través de las acciones comunitarias como las organizaciones civiles pueden llegar a las poblaciones clave donde se concentra la epidemia de VIH y donde el gobierno no tiene alcance”, destaca Aarón Rojas, cofundador de Inspira Cambio, pues existen poblaciones sin acceso a información y mucho menos a pruebas de detección de VIH, y es aquí donde toma importancia esta convocatoria abierta a todas las organizaciones enfocadas en el combate a este virus.

Además de la falta de financiamiento, las OSC contra el VIH tienen otro reto: la necesidad de replantear sus estrategias de acción para maximizar su impacto en poblaciones remotas en tiempos de pandemia, por lo que ´De la mano contra el VIH´ facilita el acceso a un mayor número de pruebas y es un punto de partida para el trabajo colaborativo entre organizaciones de otros Estados de la República: intercambiar conocimientos y generar sinergias a través de las capacitaciones que ofrece.

De esta forma, las OSC lograrían no solo la detección temprana del VIH, sino la vinculación casi inmediata de los pacientes infectados con la atención médica, pues solo ellas tienen esa gran capacidad que nadie más posee para llegar a los grupos de personas en riesgo latente y difícil acceso. Las OSC interesadas puede revisar los detalles en http://ashoka.org.mx/de-la-mano-contra-el-vih/ la fecha límite de aplicación es el 15 de febrero.

Por Ingrid Martínez