Se encienden los focos rojos en el mundo. En esta ocasión, Europa regresa la crisis sanitaria, que muchos expertos aseguraban estaba “controlada”. Países como Francia, España, Inglaterra, Bélgica, Holanda, entre otros más; llevan varios días con aumentos exponenciales sobre los contagios del COVID-19.

Día tras día las cifras van en ascenso, en el caso de Bulgaria lleva 5 días consecutivos rompiendo récord de contagios. Francia, España y Alemania vuelven con acciones como la de cerrar negocios e invitar a la ciudadanía que se queden en casa.

En el caso de México, no es la excepción. En Nuevo León, regresaron las cifras récord, solamente el día de ayer se confirmaron más de 500 casos confirmados por COVID-19. Así mismo, Durango y Chihuahua siguen aumentando los casos.

Esta situación me lleva a una reflexión. Hace unos días, la senadora Lilly Téllez generó un discurso, que, en lo particular, califico como una bajeza expresarse así hacia el subsecretario López Gatell.

Y no lo digo porque sea un simpatizante del subsecretario. Lo comento porque muchos políticos siguen sin entender que esta pandemia es mucho más grande que las ambiciones de ellos mismos.

Lamentablemente utilizan los tristes fallecimientos de muchos mexicanos para crear discursos divisionistas y llenar de información confusa a nosotros como mexicanos. No puedo concebir de verdad, que sigan obstinados en conseguir beneficios personales a costa del sector más vulnerable de nuestro país. Y más aún, jugando con la salud de México.

Esta colaboración se redactó con dos fines principales. El primero es el de invitar a cada unos de los mexicanos a que no bajemos la guardia, la pandemia sigue y todos somos vulnerables a ser víctimas de ella. Segundo, ser conscientes y responsables con quienes tratan de confundirnos con discursos divisionistas.

Entendamos que somos más los buenos que los malos. Hagamos equipo y trabajemos día con día para enfrentar a estas pandemias; me refiero a la pandemia del COVID y a la pandemia de los políticos que buscan aprovecharse de nosotros.

Y recuerda, no bajemos la guardia. Cuidándote tú… ¡Nos cuidamos todos!