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VERACRUZ.- Iris llevaba dos días sin comer, y aunque ansiaba probar un bocado, lo que más le dolía era ver a sus cinco hijos llorar porque las tripas les reventaban de hambre.

Buscó en su pequeña cocina algo, pero no había nada, la última bolsa de pasta se había acabado desde el fin de semana, hizo varias llamadas para pedir dinero prestado y poder comprar una caja de leche para el más pequeño, pero nadie estaba disponible, nadie atendía inmersos en sus propias ocupaciones.

Iris se dedica a la venta de celulares, su esposo tuvo que salir a trabajar fuera en medio de esta pandemia, para poder alimentar a la familia, pero a la fecha no ha logrado mandar el suficiente dinero para los múltiples gastos.

Y ella tampoco ha podido vender un equipo, pues el negocio donde trabajaba cerró; nadie tiene dinero y los que ganan algo, lo destinan para sus necesidades básicas.

Calmó a sus niños con agua y unas tortillas, y trató de dormirlos en lo que pensaba que hacer, pues ella ya llevaba dos días sin comer y tampoco tenía mucha lucidez, el hambre ya le nublaba hasta el pensamiento.

Lloró por varias horas hasta que en medio de la desesperación miró su celular y vio que en un grupo de amigas, donde se comparten recetas de cocina, una compañera mostró el delicioso platillo que degustaría junto con su familia y preguntó qué comería el resto de las participantes.

Iris, sin más que decir, con toda la franqueza escribió “no cocinaré nada hoy, ni tengo dinero, no sé qué le daré hoy a mis hijos”.

Ese mensaje fue leído por todas las integrantes del grupo de cocina quienes se enternecieron ante tal declaración y a las horas se desató una gran movilización por las redes sociales para compartir la historia.